Un breve análisis bíblico e histórico desde la perspectiva adventista
En el mundo cristiano se utilizan distintos términos para referirse al acto instituido por Jesús la noche antes de su crucifixión. Algunos hablan de “Santa Cena”, otros de “Cena del Señor”, y en ciertos contextos se usa “Eucaristía” o “Sacramento”.
Pero ¿cuál es el término bíblicamente correcto? ¿Y cuál es el más adecuado dentro de la Iglesia Adventista del Séptimo Día?
Este conciso artículo ofrece una respuesta bíblica, histórica y teológica clara.

El término bíblico: “Cena del Señor”
El único término explícito en el Nuevo Testamento aparece en:
1 Corintios 11:20
“Cuando, pues, os reunís vosotros, esto no es comer la Cena del Señor.”
En el texto griego se usa la expresión:
δεῖπνον κυριακὸν (deipnon kyriakon)
Que significa literalmente:
“Cena perteneciente al Señor”
“Cena del Señor”
Por lo tanto, “Cena del Señor” es el término directamente bíblico.
Además, en otros pasajes se usan expresiones como:
- “Partimiento del pan” (Hechos 2:42)
- “Haced esto en memoria de mí” (Lucas 22:19)
Pero nunca aparece la expresión “Santa Cena” como fórmula textual.
¿De dónde viene el término “Santa Cena”?
“Santa Cena” es una expresión desarrollada en la tradición cristiana posterior para resaltar el carácter sagrado del acto.
No es incorrecto llamarla así, pero es importante entender que:
- No es una expresión literal del Nuevo Testamento.
- Es un término devocional y reverente.
- Subraya la solemnidad del rito.
Históricamente, esta expresión fue más común en contextos litúrgicos y en algunas ramas del protestantismo.
La comprensión adventista
La Iglesia Adventista del Séptimo Día entiende la Cena del Señor como:
- Una ordenanza instituida por Cristo.
- Un memorial de su sacrificio.
- Una proclamación de su muerte hasta que Él venga (1 Corintios 11:26).
- Una experiencia de renovación espiritual.
A diferencia de la teología sacramental clásica, el adventismo no enseña:
- Transubstanciación.
- Presencia física literal de Cristo en los elementos.
- Que el rito otorgue gracia de forma automática.
Los elementos (pan sin levadura y jugo de uva sin fermentar) son símbolos del cuerpo y la sangre de Cristo.
Un elemento distintivo: la Ordenanza de Humildad
Un rasgo característico de la práctica adventista es que antes de la Cena del Señor se práctica el rito del lavamiento de los pies, basado en Juan 13:1–17.
Jesús dijo:
“Ejemplo os he dado.”
Este acto previo a la Cena se denomina:
Ordenanza o rito de humildad
Su propósito es:
- Fomentar reconciliación.
- Promover humildad.
- Preparar espiritualmente a los creyentes.
Este énfasis distingue la práctica adventista de muchas otras denominaciones protestantes.
Asimismo, el lavamiento de los pies y la cena del Señor, en conjunto, conforman el Servicio de Comunión, según el Manual de Iglesia, revisión 2025 (157 – 162), y en esas páginas, y en todo el manual no aparece el término «santa cena», por el contrario por lo menos unas 24 veces menciona directamente «Cena del Señor».
Comparación histórica de términos
A lo largo de la historia cristiana se han usado varios nombres:
| Término | Énfasis principal |
|---|---|
| Cena del Señor | Pertenencia a Cristo |
| Santa Cena | Carácter sagrado |
| Eucaristía | Acción de gracias |
| Sacramento | Medio de gracia |
La Iglesia Adventista prefiere “Cena del Señor” porque:
- Es el término bíblico explícito.
- Evita connotaciones sacramentales medievales.
- Refuerza el carácter memorial y relacional del acto.
¿Es incorrecto decir “Santa Cena”?
No necesariamente.
El término puede utilizarse en sentido reverente. Sin embargo, desde una perspectiva bíblica estricta y doctrinalmente precisa, “Cena del Señor” es más exacto.
La elección del término no es meramente lingüística; refleja una comprensión teológica.
Conclusión
Desde el punto de vista bíblico e histórico:
- El término inspirado es “Cena del Señor”.
- “Santa Cena” es una expresión posterior que enfatiza reverencia.
- En el contexto adventista, el término más adecuado y teológicamente alineado es Ordenanza de la Cena del Señor.
Más allá del nombre, lo esencial es el significado:
Recordar el sacrificio de Cristo, renovar el compromiso con Él y proclamar su regreso glorioso.
La Cena del Señor no es solo una ceremonia; es una experiencia espiritual que conecta pasado (la cruz), presente (la comunión) y futuro (la segunda venida).












